El clima loco de Santa Cruz nos quiso jugar una mala pasada puesto que empezó a llover desde muy tempranas horas de la mañana y a medida que nos acercábamos a nuestro destino, las calles y avenidas que van más allá del 4to Anillo, se convertían en auténticos ríos.Tras 25 minutos de peripecias en un pequeño taxi, escuchando el continuo quejar...